jueves, 1 de diciembre de 2011

Video para “Todo lo que Sangro”

Hace más de un año tuve serias intenciones de suicidarme. Había puesto una fecha: El 21 de diciembre, el solsticio de invierno. De aquí y escuchando la canción de Savatage, All That I Bleed, fue cómo se me ocurrió la historia (de ahí el título homónimo).
El video tiene básicamente tres personajes: La rosa, que es lo que representa al personaje que escribió la carta; la mujer, que es quien encuentra la carta; y la carta, que es el intermediario entre ellos dos y es quien los une, ya que nunca llegan a conocerse.
Incluso el principio y el fin del video tienen un significado: Al principio, cuando la rosa se encuentra aún en el rosal, el video se atenúa de negro a color; y al final, cuando la rosa cae a la nieve, se desvanece a blanco. Igual que la vida del personaje, el video comienza en oscuridad y termina en luz.
El texto que aparece en el video es un resumen del cuento corto con el mismo título; también envié un resumen por correo como cadena y en este blog se encuentra el cuento completo. La idea del video llegó de repente, y aunque las imágenes que he tenido en mi mente sobre la historia son distintas, es lo mejor que pude hacer con recursos limitados.
Aquí abajo el texto del video.
Disfruten.
XOXO

Alguien recibió una carta el otro día. Era una fría mañana de navidad, y ella había salido por la correspondencia. No tenía remitente e, intrigada, la abrió ahí mismo para saber lo que decía.
Decía que para quien la encontrara, el destino la había puesto en sus manos. Justo en ese momento, justo en ese lugar, esa persona estaba destinada a tenerla. No decía quién la escribía, pero sí decía para qué: En un día cercano, él se iba a suicidar.
Al principio ella creyó que era una broma, pero mientras leía, la intriga que tenía se iba convirtiendo en creencia.
Él explicó el vacío en su vida, cómo siempre había usado un disfraz y simplemente un día decidió quitarse la vida. No le dijo a alguien, no le confesó a nadie lo que iba a hacer, pero la emoción estaba oprimiendo su pecho. Así que tomó un trozo de papel y escribió lo que sentía... Cómo la vida lo había tratado mal y todo lo que amaba se había ido en vano... Y metió todo en una carta, sabiendo que quien la encontrara iba a ser quien tuviera qué entenderlo todo. Escribió un nombre y una dirección al azar, y sorprendentemente la carta llegó. La dirección era la misma y parecía que el nombre lo había tomado de una vieja amiga.
Ella quedó conmovida hasta las lágrimas, era tal una visión tan hermosa de la vida... Sólo que en algún momento él se dio por vencido.
Él escribió que al partir sería libre, como las aves del cielo; y volaría por la eternidad... Todo lo que había sufrido,  todo el dolor que había sentido, en ese momento se iba con él.
Ella pensó en ayudarlo. Si podía salir por la televisión pública, quizá él podría verla. Podía publicar en los periódicos un aviso general, pidiéndole que no lo hiciera. Podía buscar su nombre en el directorio telefónico, podría aparecer... Y hablaría con él como si fueran un par de buenos amigos. Las cosas podrían darse... Ella y él serían amigos hasta que por la voluntad de Dios uno de los dos partiera.
Pero también dio un último grito: Si ella se decidía y su fe era mucha, que le convenciera de que valía la pena vivir. Y daba la fecha de su último día en la tierra: El 24 de diciembre, la víspera de navidad.
Detrás del sobre sólo había una palabra escrita: Esperanza.

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